sábado, 25 de octubre de 2008

LA MALETA BOMBA EN EL REGIMEN CUBANO



El pasado viernes viajo nuestro restaurador Germancito con destino La Habana Cuba para realizar un doctorado en otra arandela mas relacionada con la restauración, GESTION Y PRESERVACION DEL PATRIMONIO

Por este motivo Dorita y María Elena le programaran una despedida sorpresa el jueves en la noche en su casa museo de San Diego y como de costumbre se filtro dentro de los invitados el subversivo Trapo para la reunión. Entre copas y viandas preparadas con esmero por la recién recuperada Dorita, este personaje, Trapo, logra convencer al restaurador de que lleve una muestra de un poderoso aditivo que el susodicho utiliza para la conservación de materiales de construcción, producto que según el subversivo es lo ultimo en guarachas y que con esto iba a descrestar a toda esa Universidad en la Habana.

Pues si que pese a las dudas de Dorita, Clarita y Ricardo en llevar ese producto dentro de la maleta, el restaurador y Trapo insistieron que era totalmente inofensivo.
El restaurador llega a Cuba después de varias horas de vuelo y se queda esperando una de las dos maleticas que llevaba pero esta no aparecía por ninguna parte, finalmente llega un cubano con una maleta dentro de una bolsa plástica, totalmente reventada y cubierta de un liquido negro y encara al Dr German Jaramillo, Oye tu colombiano de mierda que traías en esa maleta que mira lo que produjo..El pobre restaurador trata de explicarle al Sr. agente de que se trataba ese producto mirando con tristeza que la ropita que traía en esta estaba totalmente desecha junto con una cachucha nueva que le había prestado Manolito después de mucho rogarle, sus manos quedan impregnadas del producto inofensivo y no le queda mas remedio que salir corriendo por todo el aeropuerto buscando agua para calmar el ardor tan tremendo de las manos.

Después de semejante bochorno y explicaciones que fueron acompañadas por los compañeros del doctorado que habían llegado a recibirlo los Srs. agentes de la aduana cubana aceptaron las explicaciones y finalmente le autorizan su ingreso a Cuba.

viernes, 20 de junio de 2008

ALFONSADAS


En este día del padre y en homenaje al padre de los padres, al e inimitable e inigualable padre en todas sus Alfonsadas, queremos destacar algunas de las que tenemos memoria con seguridad muchas se nos pasaron pero eso si tienen la certeza que son testimonios verídicos y que cualquier parecido con la realidad de algunos de sus hijos es absolutamente cuestión genérica

Don Alfonso se caracterizo siempre por ser muy amplio y mecatero como ninguno, iba donde Ana Maria a SIMESA o, donde Mecys a la 65 y le llevaba pasteles y por ende a los porteros también. Es que tenia ganarse la simpatía de todos los porteros que frecuentara para que nunca le anunciaran cuando llegara porque eso no lo soportaba su temperamento .Portero que lo tuviera que anunciar para permitirle el paso no volvía jamás allá.

En cuanto a su destreza como conductor era descrestante, su velocímetro no pasaba nunca de los 40 Km., comparable con el rail de Juan Pablo Montoya, pero en su habilidad para economizar gasolina y closh era supremamente particular, el miraba la distancia para llegar al semáforo y si calculaba que estaría en rojo a 100 mts adelante con el vehiculo impulsado le metía la neutra y, rodadito hasta el semáforo, FRENO Y NADA MAS

Pero si de economizar se trataba, el si sabia como hacerlo a la perfección, apagaba cuanto bombillo estuviese prendido a su paso sin necesidad (para el) y aun con necesidad pero como su lema era “LO QUE NADA NOS CUESTA ”y, eso si , jamás, oigase bien, jamás, compraba un bombillo de mas de 40 waltios, porque eso gastaba mucha energía.

El fue uno de los que fundadores de ISLA FUERTE y por cierto que disfrutaba enormemente de la isla, allí se daba gusto en ahorrar energía porque no la había y las lámparas caperuzas que tenían, siempre se aseguraba que estuviesen prendidas cuando realmente se necesitaba y con la mas mínima potenciad de mecha que permitiera la lámpara, pues si alguien le sacaba un poco la mecha tenia problemas por DERROCHON Y GASTON


A propósito de Isla fuerte, cuando estaba allí que salía por algún motivo en horas de la noche al pueblo, necesariamente había que llevar la linterna, pero, ojo, no se podía prender la linterna todo el camino, “ni riesgos”, la consigna era “encienda la linterna, observe el camino 50 mts adelante, guárdelo en su memoria y apague la linterna y así. Sucesivamente, “NO GASTE PILAS SIN NECESIDAD”

Otra in entendible manía era, no soportar que nadie se levantara o caminara descalzo o en medias por la casa, nunca supimos si era por higiene o evitar ensuciar las medias o la cama lo que generaba mas gasto de jabón de la empleada de turno que bastante le hacia sufrir con su consumo exagerado de jabón porque nuevamente LO QUE NADA NOS CUESTA…

Pero como olvidar los famosos paseos de la gallada a los charcos y quebradas en el Willis de los que tanto nos ha comentado Mamelito en sus cortos relatos familiares, pero lo que no recuerdo si nos contó era su afán de brindarles a sus pasajeros las viandas del camino QUIEN QUIERE CARTA ROJA, de inmediato se escuchaba el coro YOooooo.., Porro PORQUE NO DIJERON ANTES YA PASAMOS POR LA TIENDA.


Todos sabemos que su Wilis fue el transporte por mucho tiempo de la familia donde no le importaba recoger, llevar y transportarlos a todos a la hora que fuera, donde fuera y con quien fuera, hasta el punto de que un día que fue a recoger a Clarita al colegio se trajo a una monita que la encontró parada y solo se dio cuenta cuando llego a la casa que dijo Y ES QUE USTED NO ERA CLARITA

Una manía muy peculiar que tenia era agregarle aceite a la comida siempre, Cuando MA Elena ya tuvo poder adquisitivo le compraba el aceite de Oliva pero esa carajada no le gustaba a el porque le sabia a 3 en 1, entonces llenaba el frasco con el aceite de la cocina que era el que le gustaba.

A el poco o nada le importaba la estética en los arreglos que hacia, todo lo que arreglaba o instalaba era inconfundible su estilo, el alambre rojo o amarillo por la mitad de la sala, los clavos con el palo a la vista y con taladro para que quedara fino, por este motivo tenia problemas con Ma. Elena Pilar y Clarita cuando lo llamaban para cualquier arreglo, porque con Amalia el siempre tenia la ultima palabra y Amalia nunca podía chistar.

Pero cuando iba a efectuar algún arreglo ya fuere donde Inés, las Jaramillo o donde fuera, le ofrecían algo de comer pero el nunca tenia hambre y como generalmente estaba con su secretario de cabecera, el decía que el secretario si quería comer y aprovechaba para mecatear también el y no quedar mal.

Pare el era un placer hacer los arreglos de la casa, y suponía que para nosotros también, así que no le importaba dejarnos hasta altas horas de la madrugada teniendo una lámpara debajo de una lavadora y escuchándole toda clase de especulaciones de que podía ser el daño, porque ese rodillo no funcionaba, pero si el ventilador no tiene problema, en fin, el dialogaba con todas las piezas de la máquina esperando que estas le solucionaran el problema.

Los últimos años tenia a su secretario permanente para todo lo que se le ocurriera, de hecho heredo el oficio de relojero ,con el sargento como le llamaba se dedicaba a hacer y a enseñar no solo sus trucos mecánicos y técnicos, sino que le proporcionaba consejos que según su criterio eran indispensables para la vida, como uno que el mantiene presente “No olvide que siempre hay que mantener la cedula en el bolsillo, porque si le ocurre un accidente, medicina legal lo pueda reconocer y no vaya a ser que quede como un NN.

Como dejar pasar su afán porque las tórtolas comieran, el les sacaba el arroz de la olla, la ensalada sobrante, frijoles etc. Y se los echaba, así, esto acarreara atraer los ratones a la casa y las rabias de doña Amalia por este fastidioso roedor.

Una costumbre muy religiosa de la familia era rezar el rosario todas las noches a la hora que fuera pero antes de acostar a toda la patota, cuando se hacia un poco tarde comenzábamos a cabecear y don Alfonso claro que lo notaba, de inmediato cogia al mas desprevenido con la pregunta del millón, EN QUE MISTERIO ESTAMOS. MATEMATICO que el susodicho no sabia y le tocaba adivinar y por consiguiente tremenda vaciada que se ganaba